Capítulo Trece
- Fue hermoso
- ¿Tú crees?
Sólo sonrió.
- Cuando era pequeña, mamá quería que practicara equitación
- ¿Y por qué nunca lo hiciste?
- Por mi hermana
- ¿Hermana? Dijiste que eras hija única
Los ojos de ________ se cristalizaron y se paró del césped donde descansaban.
- _________ - dijo Nick
- ¡Déjame! - dijo con la voz cortada
Comenzó a correr en el prado. Las lágrimas comenzaron a recorrer su rostro pronto. Encontró un gran árbol y se sentó junto a él. Escondió su cabeza entre sus rodillas y comenzó a sollozar. Sintió cuando Nick se sentó junto a ella y sin quererlo, sonrió.
Levantó la cabeza y lo miró.
- ¿Qué pasa? - preguntó él preocupado
- Mi hermana, ella era perfecta. Nunca dejó que decidieran por ella. Mi mamá quería que fuera a concursos de belleza y esas cosas, pero ella era... diferente de esas muñecas de cabeza llena de aire y prefirió practicar equitación. Al principio mamá no estaba de acuerdo, pero luego le encantaba verla allí, sobre el caballo haciendo todas esas piruetas. Cuando yo tenía 6 años, mi hermana dijo que debería empezar a practicar, y mis padres estuvieron de acuerdo. Yo la admiraba. Cuando comenzara el verano, comenzaría a practicar. Tres semanas antes fue a final de algo así como un campeonato, mi hermana iba ganando, pero el caballo no sé qué la pasó, comenzó a saltar como loco y mi hermana se cayó. Murió tres días después.
Cuando terminó no pudo más y se lanzó a los brazos de Nick. Él la abrazó con fuerza le dio un beso en la cabeza. Ella se aprisionaba más contra él, necesitaba sentir que estaba con ella.
- Tranquila, no estás sola
- Mi mamá nunca me deja subirme a un caballo, le da miedo que me pase lo mismo que a ella
- Perdóname
Ella levantó la cabeza hacía él y lo miró con su ojos enrojecidos.
- ¿Qué te perdone? ¿Por qué?
- Porque yo te dije que te subieras al caballo, pero no sabía nada de tu hermana y por eso yo no...
- Nick - interrumpió - no tengo nada que perdonarte. No es tu culpa, es sólo que...
- No tienes que llorar más - dijo al ver como las lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos de nuevo
- Odio que me vean llorar - dijo secándose las lágrimas con su mano
- Y yo odio verte llorar
- Es la primera vez
- Y espero que sea la única. Odio ver a una mujer llorar
Ella sonrió.
- Cuando yo era pequeño, una vez mi a mi mamá llorar, y me prometí que no iba a permitir que ninguna mujer llorara nunca
Ella sonrió de nuevo.
- Eso es tierno
- ¿Por qué lloras tanto?
- Es la primera vez que hablo de mi hermana. Nunca le dije nada a nadie, pero cuando yo tenía 12 o 13 años, me la pasaba en su cuarto viendo fotografías y leyendo artículos del periódico sobre ella. Hasta encontré su diario
- ¿Y por qué me dijiste a mí?
- No sé, sólo es que eres, diferente para mí. Tú me entiendes, creo
- tú también a mí
- No quiero pensar en cuando termine el verano...
- Shhh - puso su índice sobre sus labios - aún no pensemos en eso
- De acuerdo
Se acercaron lentamente y sus labios se tocaron una vez más. Fue tierno, más tierno que siempre. Él estaba ahí con ella, y estaría mucho tiempo más.
- ¿Le dijiste lo de Brisa?
- Sí
- ¿Por qué?
- Se portó muy bien conmigo abue
- Pero tiene que haber otra razón
- No la hay, lo juro
- Te conozco _________, mientes
- Se puede decir que... rompí una promesa
- _________
- Vincent nos hizo pasear los caballos
- _________, no quieres decir que tú...
- Si abuela - la interrumpió - monté a caballo. Sé que prometí que no lo haría, pero... no pude evitarlo
- _________
- Me siento mal. Sé que no debí hacerlo, y prometo que no volverá a pasar, sólo que...
- Hija - interrumpió Margaret - Me parece bien
- ¿Qué?
- Tu madre dice que hay que dejar todo sobre Brisa en el olvido, y hoy tú lo hiciste. No sólo al montarte en ese caballo, sino al abrirte con ese chico
- ¿Crees que estuvo bien haberle dicho todo de Brisa a Nick?
- No sé si fue exactamente correcto, pero ayuda a sanar la herida
Ambas sonrieron. Margaret era más una madre para ___________ que lo que podía llegar a ser la misma Helen.
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